«Si no cometes errores, es que los problemas con los que estás lidiando no son lo suficientemente difíciles. Y ése es un gran error.»
FRANK WILCZEK, Premio Nobel de Física en 2004

No es un mito que se aprende más de los errores que de los aciertos. Lo importante es que cada error que cometemos nos deje una enseñanza, es decir, sepamos aceptarlos y reflexionar sobre ellos para poder evolucionar, es decir, para no volver a cometerlos. Como dice el dicho; si no puedes fracasar, no puedes aprender.

Una emprendedora coreana, Rebecca Wang, quien estudió y vivió muchos años en Argentina, decía en una charla, cuando estuvo por Córdoba, que debemos internalizar nuestros errores, a tal punto, que era conveniente incorporarlo en nuestro Resumé o  CV. Decía que debía una buena práctica escribir has sido nuestros errores en la vida y que aprendimos de ellos. Más que mostrarnos como débiles, podemos demostrar que somos proacativos y nuestros fracasos nos fortalecen.

Por una cuestión cultural, los argentinos somos muy culposos con nuestro fracasos, no sólo que los escondemos, sino que peor aún, hay leyes que todavía castigan nuestros fracasos, Por Ej., en la Ley de Quiebras, cuando se inhabilita a las personas a volver a intentarlo después de una quiebra. Evidentemente el Estado, no está reconociendo todavía el aprendizaje que deriva del error. Por eso, fracasar sigue siendo un tabú. Por eso, los argentino somos tan exitistas. Nos queremos mostrar exitosos e infalibles.

Muchos países de donde salieron los emprendedores más emblemáticos del mundo, hoy CEOs de las más grandes empresas tecnológicas, y pertenecientes a los ecosistemas más ricos del mundo, como USA, Israel, Inglaterra o Canadá, no esconden sus fracasos pasados, sino al contrario, parece que hicieran apología de los mismos. Los muestran con orgullo. Tampoco la gente no los juzga por ello, al contrario, los ven como hacedores, quien pueden intentar muchas veces hasta lograrlo.

Lo importante es que un tropezón no es caída. Los errores como tales, nos deben dar lecciones. No deben quitar la energía, ni hacernos perder el espíritu emprendedor. Tomemos la enseñanza de los errores y sigamos intentando.

En función de esto decidí hacer un reconto de mis errores (por llamar así a mis emprendimientos frustrados) y lo que aprendí de ellos. Aquí van:

 

Biosoil SA

Brief:

Empresa fundada para recuperar y reciclar residuos de poda de toda la Ciudad de Córdoba para ser transformadas en emniedas orgánicas (Compost), los cuales comercializaría nuestra propia empresa familiar, líder en el sector ornamental con la venta en rollos de césped cultivado.

Aprendizajes:

  • Confié que podía desarrollarla sólo, sin el apoyo de mis socios familiares. No fue así. Si vas sólo vas rápido, si vas a acompañado, llegarán más lejos.
  • La idea no es suficiente para montar un negocio. Se necesitan socios, inversiones, gestión y mercado.
  • Ningún negocio debe depender de la propmulgación de una Ley o Reglamentación para funcionar. Fui ingenuo al pensar que era muy obvio que los legisladores locales lo hicieran.
  • Los políticos no piensan como empresarios. Tienen otros intereses y aspiraciones, los cuales nunca entenderé. Lo que si está claro, es que por lo menos en Argentina, dichos intereses van de la mano con la corrupción y los negociados.
  • Pequé de sobervio y me sobrevaloré. Me di cuenta que las personas somos más limitados de lo que pensamos, por lo tanto, siempre es mejor pedir ayuda a tiempo.
  • Me di cuenta que como emprendedor social no pude ‘hacer el bien haciédolo bien”. Es muy difícil que ambas cosas salieran bien.
  • Una empresa puede ser de triple impacto teniendo una fuerte tracción hacia al sociedad y el medio ambiente, pero ello es distinto a hacer caridad, para eso están las fundaciones, ONG y el propio gobierno.

 

TRIVERNA

Brief:

Fábrica de pastas Gourmet

Aprendizajes:

  • Fue una mala idea intentar armar un negocio el cual no conocía el rubro, sólo para ayudar un amigo el cual no tenía trabajo, ni conocía suficientemente el potencial como socio.
  • No todas las personas tenemos alma de emprendedor. No supe elegir bien a mis socios. Impulsé el negocio desde mis expectativas y con mi proactividad, pero no vi lo mismo en las otras partes. A quienes no son emprendedores, es mejor ayudarlos a conseguir un empleo.
  • Es muy importante construir equipos idóneos y con buena sinergia para llevar adelante un emprendimiento.
  • Tampoco es bueno asociarse con amigos. Los conflictos dentro de los negocios dañan las relaciones de amistad. Generalmente a nuestros amigos no les conocemos el prefil laboral antes de queres desarrollar algo juntos.
  • La idea no es todo, es sólo el comienzo de un trabajo arduo y duro.
  • Se necesita mucho compromiso de todos los socios para llevar una empresa adelante. El compromiso no se puede delegar ni confiar a otra persona.
  • La expansión del negocio es una consecuencia del crecimiento, forzarla cuando el modelo de negocio no está probado y funcionando es en vano.
  • El difícil involucrarse en negocios que uno no conoce, ni va a tener la dedicación full time, confiando que sus socios compensarán los conocimientos, decidación, gestión, etc.

 

Duplex Botánico

Construcción de locales comerciales y viviendas. 4 unidades en total.

Aprendizajes:

  • No indagué suficientemente en el mercado sobre la oportunidad de negocio que me estaban ofreciendo.
  • No conocía demasiado a los socios que me proponían el negocio. Confié demasiado en ellos.
  • Desconocía las implicancias fiscales que tenía dicho negocio y como único titular, recaerían en mí.
  • Entré al negocio sin suficiente información del esquema de salida, es decir, como se haría la venta de unidades que no estaban divididas y que pasaba en caso que no se pudieran vender.
  • No gestioné lo necesario cuando absorví el 100 % de la participación, por ser un negocio que no me generaba las motivaciones, ni los desafíos que me gusta asumir.

 

 

GiFlyBike

Bicicleta eléctrica diseñada en Córdoba, fabricada en China, para ser vendida en todo el mundo.

Aprendisajes:

  • Me dejé llevar por la impresión de que un buen diseño era un argumebto los suficientemente fuerte para que el negocio funcionara.
  • Me dejé tentar por la participación en un gran Board de Directores, y con ello creer que gracias al board todo funcionaría mejor y sería una gran experiencia para mí. De hecho, las cosas mejoraron y me aportó mucho la experiencia, pero la relación costo – beneficio no da.
  • No indagué lo suficiente sobre la situación real de la empresa. Simplemento me tentó la idea de participar en dicho board.
  • No presté demasiada atención al modelo de negocio. Sin duda, la bicicleta no dejaba casi márgenes, lo cual resultaba poco interante para la incorporación de nuevos inversores.
  • El CEO actuaba con sobervia y eso había deteriorado la relación con los demás fundadores y con los inversores. Una relación casi irremontable.